Las tortugas de agua dulce son altamente afectadas por el tráfico ilegal de fauna silvestre en Colombia, debido a que son relativamente fáciles de atrapar y vender. Sin embargo, con la destrucción del hábitat y la presión por la cacería sus poblaciones están disminuyendo. En el Parque de la Conservación tenemos poblaciones estables de varias especies de tortugas de agua dulce, incluyendo la tortuga hicotea, endémica de Colombia.