25 de junio de 2026. — La Asociación Latinoamericana de Parques Zoológicos y Acuarios (ALPZA) activa hoy una campaña regional para frenar el comercio ilícito de especies, en el marco del Día Internacional contra el Tráfico Ilegal de Fauna Silvestre. La iniciativa pone en alerta a la ciudadanía y a los tomadores de decisión sobre una alarmante transformación del delito hacia los mercados digitales y las redes sociales, tendencia que se ha intensificado tras la pandemia.
El tráfico ilegal de vida silvestre se posiciona hoy como la cuarta industria ilícita más rentable del planeta, movilizando entre 7.000 y 10.000 millones de dólares al año, cifra que escala a 20.000 millones si se incluyen la pesca y la tala ilegales. Este delito no solo destruye la biodiversidad: opera en simbiosis con redes de crimen organizado que también operan narcotráfico, tráfico de armas, trata de personas y lavado de dinero.
Las cifras en la región son devastadoras. Nueve de cada diez animales capturados en la naturaleza mueren durante el traslado, y la presión comercial ha provocado caídas de hasta el 71% en las poblaciones de algunas especies vulnerables, afectando directamente a más de la mitad de las especies protegidas en la última década.
“Como región, necesitamos una respuesta articulada que combine ciencia, educación y cooperación institucional, y eso es exactamente lo que esta campaña busca activar”, afirmó Rodolfo Raigoza, Presidente de ALPZA.
El análisis técnico de la campaña detalla que reptiles y aves son los grupos más traficados en Latinoamérica, impulsados por la demanda de mascotas exóticas. En el caso de las aves, el robo de huevos de psitácidos —loras y guacamayos— alcanza niveles críticos de entre 400.000 y 800.000 unidades al año. Mamíferos y anfibios, por su parte, enfrentan una extracción selectiva severa.
La campaña alerta además sobre el aumento del tráfico de partes de grandes felinos, particularmente colmillos de jaguar, impulsado como sustituto del tigre para mercados orientales.
Desde el componente técnico se advierte que la región enfrenta un grave vacío de datos oficiales y de políticas públicas que actúen frente a esta crisis. Sin embargo, ALPZA hace énfasis en entender el tráfico ilegal como un delito ligado a economías ilegales que mercantilizan a los seres vivos dentro de un sistema transnacional.
Frente a la falta de datos oficiales y de políticas públicas maduras en varios países de la región, los miembros de ALPZA se consolidan como los principales pilares de respuesta técnica y educativa:
“Tenemos presente que cada animal que es rescatado, representa una historia de extracción violenta, pero también una oportunidad para transformar a millones de visitantes en aliados activos contra este delito. La conservación regional se construye en alianza”, señaló Alexandra Guerra Ramírez, Directora Ejecutiva de ALPZA.
La campaña de comunicación y concienciación social inicia de forma simultánea en medios de comunicación, entornos digitales y espacios institucionales de toda América Latina, con materiales disponibles en español, inglés y portugués.
La Asociación Latinoamericana de Parques Zoológicos y Acuarios (ALPZA) es la organización líder que agrupa a las principales instituciones zoológicas y acuarios de la región. Promueve la conservación de la biodiversidad, la educación ambiental, la investigación científica y el bienestar animal en América Latina impulsando entre sus miembros la mejora continua.