Con una correa al cuello, en el año 2019 fue entregado este ejemplar de puma a la autoridad ambiental –Coorpourabá-, por una persona que asegura haberlo encontrado solo en una finca.
Durante cuatro meses, esa persona intentó cuidar al cachorro sin tener conocimiento de cómo hacerlo y del daño que podría causarle al individuo. En esa época el felino dormía bajo la cama del dueño de la finca donde fue encontrado e interactuaba con algunas personas, quienes llegaron a terminar lesionadas levemente por el animal. De la misma forma, mientras su estancia en la finca, el puma capturó, lesionó o dio muerte a algunos animales domésticos del lugar.
Ya en Corpourabá, los expertos determinaron que el animal requería de cuidados especializados y que, desafortunadamente, ya no podría regresar a su hábitat. Fue así que el puma fue remitido al Parque de la Conservación en enero del año 2022, dejándolo al cuidado y supervisión de biólogos, veterinarios, etólogos, nutricionistas y cuidadores.
La muerte por caza furtiva o el ahuyentamiento de la madre de felinos cachorros se ha convertido en una situación compleja que afecta no solo a los individuos, sino a las poblaciones naturales de esta especie en nuestro territorio.
- Si observas un cachorro de felino o de alguna otra especie no intervengas en su ruta de desplazamiento. Es probable que su madre esté cerca.
- En caso de observar que exista algún riesgo o daño vital en el cachorro te sugerimos comunicarte con la autoridad ambiental más cercana.
- Evita manipular la vida silvestre y déjala en su lugar natural.